Dolencias físicas del embarazo: cuáles son y cómo tratarlas
Durante la gestación, el cuerpo humano experimenta numerosos cambios físicos para poder albergar al bebé. El aumento del perímetro abdominal y del peso corporal obligan al aparato locomotor a adaptarse constantemente, pudiendo aparecer dolencias propias de este etapa.
La columna vertebral suele ser la más afectada por las alteraciones en la distribución del peso corporal. El crecimiento de la barriga hace que el centro de gravedad de la mujer se desplace hacia delante. Para contrarrestar el crecimiento, la columna vertebral aumenta su curvatura modificando así la postura y la dinámica de la marcha.
Adaptarse a los cambios físicos no siempre es sencillo y suelen aparecer dolores molestos que te impiden realizar tu rutina con normalidad e incluso dificultan el descanso. Así aparecen molestias como:
Dolencias embarazo: hombros y columna dorsal
A medida que el abdomen aumenta su tamaño la musculatura pierde capacidad de contracción. Muchas actividades de la vida diaria hacen uso de la musculatura abdominal que debe ser sustituida por otros músculos. Cuando aún no se está adaptada a los cambios físicos se realizan sobreesfuerzos que llevan a sobrecargas musculares o contracturas.
Últimas vértebras lumbares y en las articulaciones sacroilíacas
El aumento de la curvatura lumbar aumenta la tensión que soportan las vértebras. Las posturas prolongadas hacen que estas estructuras se irriten y provoquen un dolor sordo y desagradable difícil de solventar.
Por otro lado, el sacro es un hueso con poca movilidad y articula con los iliacos que sufren modificaciones durante la gestación. El aumento de actividad implica un sobreesfuerzo en estas articulaciones que puede provocar dolor en la zona y extenderse al glúteo.
Dolor pseudociático y sensación de adormecimiento en la cara exterior/posterior del muslo
El nervio ciático se inicia en la columna vertebral y se extiende a través de los glúteos por la cara posterior de la pierna hasta los pies. La presión sobre este nervio provoca dolor, entumecimiento o sensación de punzadas u hormigueo.
El dolor pseudociático suele provocarse por el aumento de compresión del nervio en su paso por la musculatura glútea. En ocasiones esta irritación nerviosa puede dar sensación de debilidad y fatiga muscular. Estos síntomas suelen aparecer en la segunda mitad de la gestación y suelen desaparecer tras el parto.
Es muy importante llegar al parto con la mayor vitalidad y movilidad posible. Por ello, cuando comenzamos con dolores o molestias debemos trabajarlo. Tanto la gimnasia prenatales como la fisioterapia pueden hacer que tu embarazo esté libre de dolores. Consulta en nuestra web todos los servicios que podemos ofrecerte en nuestro centro de maternidad.
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