Prevención y vacunación, claves para combatir la bronquiolitis

La implementación de la inmunización con vacunación en lactantes se asocia a una reducción de hospitalizaciones por bronquiolitis superior al 90%

Con la llegada del frío, los más pequeños de la casa comienzan a padecer los primeros síntomas de resfriados, acumulación de mucosidad y otras enfermedades víricas y respiratorias. Una de las infecciones responsable de gran parte de los cuadros graves en lactantes en esta época es la bronquiolitis. Prevención y vacunación son esenciales para combatir esta afección respiratoria.

La bronquiolitis es una infección respiratoria aguda muy común en los bebés, sobre todo en los primeros meses de vida. Afecta a los bronquiolos y en muchos casos está causada por el virus respiratorio sincitial (VRS). En periodos de mayor circulación del virus (otoño e invierno), los hospitales pediátricos suelen registrar más ingresos por bronquiolitis. Esto convierte a esta enfermedad en una cuestión sanitaria y familiar de gran relevancia a la que se puede hacer frente a través de la vacunación.

Desde octubre la Comunidad de Madrid lleva a cabo la campaña de vacunación a bebés frente al VRS. Se estima que los beneficiarios de esta campaña sean alrededor de 50.000 lactantes.

En la pasada campaña 2024/25, la incidencia de bronquiolitis aguda en menores de 1 año en Atención Primaria en la Comunidad de Madrid se estimó en 18.747,29 casos por 100.000 habitantes, mientras que la incidencia hospitalaria fue de 2.831,06 casos por 100.000 habitantes (fuente: Informe “Vigilancia centinela de las infecciones respiratorias agudas en la Comunidad de Madrid. Temporada 2024/2025”, Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid).

FACTORES QUE FAVORECEN LA BRONQUIOLITIS

La Doctora Leticia González es pediatra en la Unidad de Pediatría de la clínica sanitaria Yummy Mummy en Madrid. Para ella, los principales elementos que hay que tener en cuenta como factores de riesgo para el desarrollo de bronquiolitis en bebés son los siguientes:

  • Clima frío y espacios cerrados. Durante los meses fríos aumenta el tiempo de convivencia en interiores, lo que facilita la transmisión del virus.
  • Asistencia a guarderías o contacto con otros niños. La cercanía con otros niños facilita la propagación del virus.
  • Factores sociales. Como viviendas con muchas personas o con ventilación deficiente, lo que puede facilitar la propagación del virus.
  • Exposición al humo de tabaco. Tanto fumar en el hogar como la exposición pasiva son factores de riesgo para infecciones respiratorias.
  • Prematuridad o edad muy temprana. Los lactantes prematuros o los que tienen pocos meses de vida son más vulnerables.
  • Contaminación ambiental. Aunque menos directo, la mala calidad del aire interior u otros contaminantes pueden empeorar la salud respiratoria del bebé.

PREVENCIÓN Y VACUNACIÓN, CLAVES PARA COMBARTIR LA BRONQUIOLITIS

El diagnóstico temprano es fundamental para hacer frente a la infección. Existen para ello test rápidos de detección del VRS en niños que, en cuestión de minutos, identifican la presencia del virus y permiten así pautar tratamiento lo antes posible.

Otro de los avances destacados en materia de prevención de la bronquiolitis en lactantes es la inmunización frente al VRS. Además de proteger a los bebés, reduce la carga sobre el sistema sanitario.

Según datos de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta de Andalucía, “la implementación de la inmunización se asocia a una reducción de hospitalizaciones por bronquiolitis en lactantes de ~94 % en dos años” (La inmunización frente al virus de la bronquiolitis reduce un 94% la hospitalización de lactantes en dos años – Noticias – Junta de Andalucía).

Además de los lactantes, embarazadas, niños de hasta 6 años y mayores de 65 años son considerados grupos de riesgo que deben ser protegidos de manera más especial.

FISIOTERAPIA RESPIRATORIA, EL COMPLEMENTO DE PREVENCIÓN PERFECTO

Junto al diagnóstico temprano y la vacunación, la fisioterapia respiratoria supone el complemento perfecto frente a estas afecciones. Esta disciplina tiene como objetivo ayudar a movilizar la mucosidad de las vías respiratorias superiores (fosas nasales, faringe y laringe) y la vía aérea inferior (tráquea y pulmones), muy común en los primeros años de vida del niño y que provoca catarros interminables, asma, sensación de ahogo al comer o tos continua. Cuando el moco baja a los pulmones pueden incluso darse afecciones más graves como la propia bronquiolitis (además de bronquitis, neumonías o fibrosis quísticas).

Para Lucía Cerra, fisioterapeuta pediátrica de Yummy Mummy, especialista en terapia respiratoria y atención temprana, “a través de la fisioterapia respiratoria se determina mediante exploración el foco de la obstrucción en el pequeño, y se trabaja en acción local aplicando técnicas de higiene nasal y técnicas específicas para movilizar las secreciones a través de los flujos respiratorios, aliviando considerablemente la situación del bebé, mejorando su calidad del sueño y alimentación, e impactando en la calidad de vida de toda la familia”.

Fisioterapeuta explorando a bebé con posible afección por bronquiolitis

El trabajo conjunto de los equipos de pediatría y fisioterapia respiratoria en materia de afecciones respiratorias es esencial. Desde sus ámbitos de actuación ayudan a evitar o paliar las complicaciones propias de esta situación.

Más información y contacto: Email: info@yummymummy.es; Tel: +34 680 23 90 88; Instagram: yummymummy_es.