Mamás recién paridas: cómo afrontar las fiestas navideñas
En este post hemos reunido algunas recomendaciones prácticas de nuestras diferentes especialistas en embarazo y crianza para afrontar las fiestas navideñas en el posparto, con el objetivo de acompañar, cuidar y validar a las mamás recién paridas en un momento tan sensible como especial.
La Navidad es una época que, desde el punto social, está repleta de encuentros y celebraciones.
Para una mamá que acaba de dar a luz, a la sobrecarga de actividad propia de estas fechas hay que añadir un extra muy relevante de cansancio físico, dudas sobre cómo actuar con un recién nacido y una gran montaña rusa emocional.
El posparto, y más aún si es inmediato, es una etapa de profundos cambios físicos, hormonales y emocionales. Vivirlo en pleno período navideño supone un reto añadido.
Desde una mirada médica integral, es importante recordar que no existe una única forma correcta de atravesar estas fechas. La recuperación del cuerpo, el descanso, la lactancia, la salud mental y el bienestar de la mamá y del bebé deben ocupar el centro, incluso por encima de compromisos sociales o tradiciones.


Carmen y Mónica Martín Blanco, responsables del área de Ginecología y Obstetricia de Yummy Mummy
- No hagas esfuerzos excesivos que te puedan pasar factura. Tu cuerpo sigue en posparto. Aunque “por fuera” parezca que ya estás bien, por dentro sigues cicatrizando (útero, suelo pélvico, posibles puntos, anemia, depleción energética).
- No necesitas cumplir ni dar la talla. No es momento de largas comidas, trasnochar, viajar ni exponerte al cansancio excesivo.
- El descanso no es un lujo, es tu tratamiento: cada hora de sueño y cada estímulo evitado ayudan a prevenir dolor, sangrados prolongados, infecciones y empeoramiento del estado anímico.
- Adelántate a tu cansancio. Si algo te agota antes de empezar, no lo hagas. Los bebés notan el estrés de sus madres y se ponen más nerviosos.

Amalia Cuesta Martínez, psicóloga materno infantil de Yummy Mummy
- La hipersensibilidad es normal. Estás más vulnerable por cambios hormonales, falta de sueño y adaptación vital. En esta situación, los eventos que puedan ser estresantes lo serán aún más.
- Pon tus propios límites. No des explicaciones innecesarias. Establece los límites, cortos y claros: “necesito calma”, “no nos quedaremos mucho tiempo”, “no me vienen bien recibir visitas hoy”.
- Cuida tu energía. No es egoísmo, es supervivencia emocional.
- Las expectativas ajenas no son importantes: opiniones, comparaciones, comentarios sobre el bebé, la lactancia o tu cuerpo que puedan llegar desde fuera.

Ana Peredo, matrona de Yummy Mummy
- La lactancia no es un acto social. Hazlo dónde y como tú quieras. Retírate si lo necesitas, Un lugar tranquilo es esencial para una buena producción de leche.
- Obvia los comentarios. Aunque vengan con buena intención, expresiones como “se ha quedado con hambre”, “dale un biberón”, “ha comido mucho”, etc., pueden afectarte y generar inseguridades.
- Protege a tu bebé. No tengas problema en no pasar al bebé de brazo en brazo. Decide quién lo coge y quién que no.
En resumen, escúchate, protégete y prioriza tu descanso y tu vínculo con el bebé. No tienes que agradar ni demostrar nada a nadie.
Además, también queremos lanzar alguna recomendación para que los maridos y parejas puedan acompañar y ayudar de manera eficiente a mamá y bebé:
- Presta atención: a si tu pareja está cansada antes de que lo diga; a si necesita ausentarse; a si hay mucha gente, ruido o estímulos alrededor; a si alguien opina, juzga o invade.
- Sé tú el filtro entre vuestra pareja y el entorno: da tú las explicaciones; comunica tú si hay que cancelar, acortar o irse; intervén si alguien cuestiona las decisiones de tu pareja sobre descanso, lactancia, rutinas, etc.
- Empatiza con tu pareja: no minimices su cansancio, no la digas que exagera, no fuerces encuentros familiares o sociales por compromiso, no esperes a que explote para reaccionar, no te pongas del lado de la otra parte.
Tu pareja no necesita que la motives, ni que la empujes o la juzgues. Necesita que la cuides, la protejas y la descargues.
Si ella se siente segura contigo, todo el sistema alrededor funcionará mejor.

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